La Seguridad Social compensará a los pensionistas por la desviación de inflacción
Esta compensación se abonará en una paga que se ingresará a los pensionistas alrededor del 20 de enero de 2011 y supondrá un desembolso de 1.135 millones de euros, y se consolidará en su nómina del próximo ejercicio, lo que significará otros 1.337 millones de euros.
Esta compensación provoca que, a efectos prácticos, los pensionistas verán incrementada su pensión a partir de enero en un 1,2%, con carácter general, y en un 2,2%, para los 3.312.352 perceptores de pensiones mínimas, SOVI (Seguro Obligatorio de Vejez y Enfermedad) no concurrente con otras pensiones, pensiones no contributivas y prestaciones familiares.
La compensación por la desviación de inflación no afecta a las pensiones que hayan sido reconocidas a lo largo de 2010.
En enero del presente año, los pensionistas españoles no recibieron paga compensatoria pues la subida de pensiones en 2009 fue superior a la inflación y el colectivo ganó entre 1,6 y 6 puntos de poder adquisitivo, 1.280 millones de euros.
Como parte de su plan de ajuste, el Gobierno ha decidido congelar las pensiones contributivas para 2011, lo que significa que éstas no subirán, más allá de la compensación que recibirán sus perceptores por la desviación de precios de este año. Es decir, que los pensionistas que no perciben prestaciones de mínimos notarán en su nóminas del próximo año que se les ha subido la pensión, pero sólo como resultado de la desviación de precios de este año.
En caso de que en noviembre de 2011 la inflación interanual se situara por encima del 1%, los pensionistas de mínimas sí serían compensados por la desviación de precios, pero sólo ellos, pues el resto de pensionistas, al no haber experimentado subidas en su prestación como consecuencia de la congelación, no recibirán compensación alguna.